domingo, 9 de marzo de 2014
NO TE VAYAS
Siameses en quirófano
A- Quiero decirte que disfruté todos estos años pegado a ti. Te extrañaré, sé que serás alguien importante.
B- Pero, ¿de qué hablas? (exaltado) Nos seguiremos viendo, sólo dejaremos de estar tan juntos.
A- ¿Eso te hicieron creer? (ríe con nerviosismo) Probablemente no sobreviva. Compartimos corazón; eres el fuerte.
B- ¡No! (comenzando a exaltarse) Debemos salir de aquí (agitándose sobre la camilla).
A- Detente, me lastimas. Ya estamos aquí, ya está decido.
B- ¡Ven conmigo! No quiero perderte.
A- ¡No entiendes! (exaltado) Si me quedo moriremos los dos. El destino es que tú sobrevivas.
Entran los doctores al ver el alboroto
B- Prefiero la muerte a perderte (gritando exaltado).
Dos doctores los sujetan y les colocan máscaras anestésicas
A- Muy tarde, mi vista se nubla.
B- ¡Nooooo! (se sacude y grita).
Ubicación:
Tuxpan de Rodríguez Cano, VER, México
domingo, 16 de febrero de 2014
Raloposo, el oso polar
Hace unos días viendo una competencia de ski, entre tanto frío y nieve, recordé la historia de un oso polar. Un oso polar común y corriente a simple vista, a muy simple vista, pues curiosamente este oso polar siempre buscaba los lugares cálidos. Se llenada de alegría cada vez que veía salir el sol, y buscaba el rayo menos frío para botarse en la nieve así como los perros se botan en el jardín bajo el sol después de un baño en verano. Este oso, al que llamaremos Raloposo (porque en realidad desconozco su verdadero nombre), estaba harto de tener frío, de perseguir al sol y a otros osos con un pelaje más abundante para entrar en calor. Así que un día soñó con nieve caliente, un poco más oscura pero igual de suave, y junto a ella agua, mucha agua salvaje que se levantaba formando ondas y caía dejando una estela blanca sin ocultar el azul turquesa que incluso contrastaba en el horizonte. Raloposo pensó si en realidad existía algún lugar así, lo dudó mucho pues toda su vida había visto paisajes blancos y congelados. Aun así decidió arriesgarse y buscar esa nieve cálida que le ofrecía la temperatura que él deseaba.
De esa manera, Raloposo partió al sur, claro sin no antes ser juzgado y tachado de loco. Sin importarle tomó lo necesario y empezó a caminar. A pesar de haber encontrado varias costas, ni una de esas era como la de su sueño. Reloposo se empezó a desesperar, pero pensar en el frío que le calaba los huesos por la noche hizo que siguiera su camino. Después de varios días más, una noche de primavera decidió dormir con el fin de tomar fuerzas para el regreso, no para continuar. Sólo alumbraba la luz de la luna, así que ahí donde encontró algo parecido a la nieve se acomodó y a pesar de un constante estruendo, logró dormir.
Un intenso rayo de calor lo despertó. Se dio cuenta que lo que estaba a sus pies no era nieve caliente, sino arena. A sus espaldas el estruendo seguía y al voltear estaba frente al mar. Raloposo volvió a soñar, o al menos eso creyó. Se dirigió hacia ese atrayente azul turquesa con estelas de espuma blanca revoloteando. Llegó a la orilla y una de esas enormes olas acabó con su sueño. Lo llevó al fondo del mar y al salir a la superficie cayó en cuenta de que definitivamente no estaba soñando, había llegado a su destino. Raloposo no dejaba de aventarse sobre las olas como ballena jorobada rompiendo la hipnótica estela de todas éstas. El pelaje le estorbaba, así que antes de seguir disfrutando su nueva estancia decidió deshacerse de él. Al raparse se dio cuenta que su piel era blanca como la nieve y la espuma del mar. Sin pensar más se estableció en la fina arena frente al mar y empezó a hacer su vida.
Nadaba, tomaba el sol, dormía, pescaba, nadaba, tomaba el sol, dormía, pescaba... y así sucesivamente hasta que un día vio que su piel se empezaba a oscurecer. Lo vio como algo natural, pues era lógico que el sol empieza a quemar después de haberse expuesto en repetidas ocasiones. Poco a poco su piel blanca se empezó a poner como el cielo por las noches, sólo que sin los destellos de las estrellas. Conforme pasaba el tiempo, su piel se ponía más negra y el calor empezaba a ser insoportable, pues alguna vez le dijeron que los colores oscuros atraen la radiación solar y así aumenta el calor del objeto. Pensó que ya era tiempo de volver a casa, la arena ya no era reconfortante como antes, ahora picaba y era casi imposible deshacerse de ella. El agua salada le revolvía el estómago y el estruendoso sonido de las olas le aceleraban el ritmo cardíaco. Definitivamente no era sano quedarse más tiempo ahí. Decidió regresar a casa con la esperanza de que su oscura piel se blanqueara en el camino y así evitar burlas de sus compañeros.
Pasaron varios días para que Raloposo llegara al Ártico, pero cuando lo logró, el pelaje había cubierto su piel negra, era un oso polar más. Disfrutó respirar el aire helado de su tierra, sentir como sus garras acariciaban la suave nieve, escuchar un silencio adormecedor con el cual su corazón bombeaba sangre con una lentitud relajante. Sí, se sentía feliz de haber regresado, y más aun al darse cuenta que sus compañeros no notaron su piel negra, ya que fue tanto sol que jamás volvió a ser de piel blanca, pero gracias a eso jamás volvió a pasar frío ni a buscar lugares que no fueran como casa.
Curiosamente después de la travesía de Raloposo, las generaciones siguientes empezaron a nacer con la piel negra. No quiero decir que Rapoloso fue el padre de todos los ositos siguientes, pero probablemente le contó a uno que otro oso en la cantina y decidieron hacer lo mismo que él, pues curiosamente también se volvió el oso más atractivo del Ártico. Es por eso que los osos polares tienen la piel negra y no blanca como una ignorante alguna vez contestó en un juego de preguntas de su celular. Cosas pasan.
sábado, 8 de febrero de 2014
Por coraje, por capricho y por placer: Reacciones a la infidelidad a través de “Gol” y “Self Torture and Strenuous Exercise”
¿Se muestra indiferente en las citas o las pospone poniendo
pretextos? ¿Contesta llamadas a escondidas y tiene una actitud nerviosa cuando
preguntas quién era? ¿Últimamente se le presentan salidas inesperadas en
días que usualmente tiene libres?... Si dos o más de tus respuestas fueron
positivas tu pareja definitivamente te engaña. Artículos de revistas, páginas
de Internet, incluso blogs, han difundido este tipo de información para
gente que cree ser víctima de una infidelidad. Aunque es un tema del cual no es
muy placentero hablar sabemos que es algo que se puede encontrar a la vuelta de
la esquina, pues “muchas veces el descubrimiento de una infidelidad es sólo el
último paso de una relación que ha venido deteriorándose desde tiempo atrás…”
(Sánchez, 2007 para. 8), y si la persona consultando ese tipo de información lo
“huele” es probable que se encuentre envuelta en esa incómoda situación.
Así como en
la vida real y en los medios de comunicación, la literatura es generalmente un
reflejo de la sociedad y su entorno, esto incluye el tema de la infidelidad. En
este caso son dos obras de teatro del siglo XX que conllevan este tópico de
manera similar, a pesar de los contrastes en la vida de los autores. Es así
como Vicente Leñero en “Gol” (2008) y por otro lado Harry Kondoleon en “Self
Torture and Strenuous Exercise” (1982) reflejan la infidelidad a través de las
diversas reacciones y comportamientos de los personajes tomando en cuenta
características del teatro del absurdo.
Dos vidas “perpendiculares” plasmando la perfidia entre
amigos
Vicente Leñero nació en 1933 en Guadalajara, Jalisco. Es
novelista, guionista, dramaturgo y periodista. Desde muy temprana edad tuvo
interés en la escritura creando un periódico con su familia, pero fue hasta su
ingreso a la Facultad
de Ingeniería que empezó a escribir cuentos, ensayos, poemas y obras de teatro
lo cual sirvió de aliento para estudiar periodismo. De los trabajos más populares
que tiene es el de guionista, pues hizo algunas adaptaciones de sus novelas
para teatro, guiones para televisión y cine de los cuales el más famoso es el
de la película El crimen del padre Amaro.
Por otra parte, Harry Kondoleon sólo vivió
39 años, pero aún así fue un dramaturgo estadounidense exitoso. Nació en 1955 y
murió de SIDA en 1994; escribió poesía, novela y obras teatrales. A diferencia
de Leñero, Kondoleon sí estudió algo más adecuado con su carrera ya que salió
de la escuela de drama de Yale y siguió en el mundo del teatro por el resto de
su corta vida. Obtuvo mucho apoyo de fundaciones que apoyan el arte como la Rockefeller y la Guggenheim , así
como premios por sus obras de teatro.
A pesar de sus diferencias de
nacionalidad, edad y carrera universitaria, ambos escritores se inspiraban en
las diferentes situaciones que experimentaban y las plasmaban en sus obras;
Leñero escribiendo acerca de las cosas que sucedían en el ámbito periodístico y
en la sociedad mexicana abarcando desde situaciones cotidianas hasta las que involucran
líderes políticos y religiosos. Por otro lado, las experiencias que influyeron
en el trabajo de Kondoleon fueron, en un inicio, las relaciones entre hermanos
y más adelante todo lo que pasaba dentro del mundo del espectáculo combinado
con la ilusión e ideas absurdas sin despegarse de la realidad.
En este caso “Gol” y “Self Torture and
Strenuous Exercise” son dos obras teatrales que reflejan las relaciones
interpersonales en una sociedad cotidiana llevándolas por el camino de la
infidelidad, es decir, la traición. Los recursos tanto literarios como
teatrales utilizados por los dos autores hacen que estas obras resulten muy
realistas sobretodo al momento de la puesta en escena, pues constan de un solo
acto donde la escenografía nunca cambia y es totalmente usual -una portería en
un campo de fútbol y el comedor de una casa después de la cena. Además, tanto
los diálogos como las acciones, son llevados en tiempo real y de una forma
lineal lo cual intensifica el realismo de las obras.
No codicies su mujer, ni sus servidores, su buey o su
burro (Ex. 20:17)
Jorge Sánchez Escárcega (2007) define a la infidelidad como
“la violación de un acuerdo, de un convenio establecido explícitamente por la
mayor parte de las parejas: el de la monogamia” y de ese modo, tal acto puede
ser visto como una traición a la relación. En “Gol” y “Self Torture and
Strenuous Exercise” sacan a flote este tipo de traición, e incluso la gravedad
del asunto se puede ver un poco más intensificada ya que trata de infidelidades
que suceden en el mismo círculo de amigos, y si uno de los grupos más
libertinos que existen dicen: “No invadas las zonas sentimentales de tus
amistades swingers que sólo le pertenecen a su pareja” (Serna, 2008),
por que sería aceptable ese tipo de relación en una sociedad con una moral más
cerrada que obedece a: “No cometas adulterio” (Ex. 20:14).
Los
personajes que participan en ambas obras tienen una relación muy cercana, lo
cual hace que se rompan varios de los códigos mencionados anteriormente. En
“Gol”, son dos varones los que salen a escena: Portero y Joel. Portero se
encuentra a la mitad de un partido de fútbol, cuidando su portería y gritando
instrucciones al resto de los jugadores. De repente aparece Joel, su compadre,
se instala sobre uno de los postes de la portería y le empieza a hacer plática
acerca de lo que pasó la noche anterior en la que Portero los dejó “prendidos”:
JOEL:
Quihubo, compadre.
PORTERO:
(Distingue a Joel.)Ah, qué pasó contigo. Dónde andabas.
[…]
JOEL:
¿Por qué te cortaste, compadre?
PORTERO:
¿Cuándo?
JOEL:
Nos dejaste prendidos.
PORTERO:
No podía.
JOEL:
La Güera quería contigo.
PORTERO:
Tenía partido, ¿no ves?
JOEL:
¿Esto te parece partido?... Con la Güera puestísima…
PORTERO:
Pinche Güera, nomás me la hace de tos.
(106-107pp.)
Este extracto advierte la buena relación que tienen estos dos
personajes, pues hablan de cosas personales y a pesar de que no es de una forma
muy educada, ninguno de los dos se ofende ni reaccionan de manera negativa. El
tono que utilizan es muy suave, quizá porque en esta obra la traición no se
descubre si no hasta mucho más adelante.
En “Self
Torture and Strenuous Exercise” son dos parejas –Alvin con Bethany y Carl con Adel-
las que están envueltas en un lío de relaciones interpersonales. A diferencia
de “Gol”, en esta obra de Kondoleon la infidelidad se manifiesta desde un
inicio cuando al final de la cena Carl le confiesa a Alvin que ama a su esposa
Beth. La reacción de Alvin no es para nada explosiva, pues reacciona de una
manera hasta cierto punto inocente acentuando la buena relación que tienen
entre ellos cuatro:
[…]
Carl: Alvin ,
I’m in love with your wife, Beth. I love her.
(5-6pp.)
Este es el caso de los hombres. Por otro lado las mujeres
tienen otra reacción, pues cuando Bethany y Adel se encuentran no discuten,
pero existe la culpa y arrepentimiento por haber traicionado la confianza de su
amiga:
[…]
Adel: I wanted to die when Carl told me he was in love with you. I tried
to end myself when he said you’d been… sleeping together… for so long. (A knot
in her hair) Ouch!
[…]
Adel: I thought you were my friend, Beth!
Adel: For four years? Ouch!
(17-19pp.)
Curiosamente en las citas
donde los varones “discuten” acerca de la infidelidad se menciona que Adel está
muerta, mientras que más adelante sale a escena y no como un fantasma. Esto, no
es un error como el que cometió Cervantes cuando pierde a Rocinante y capítulos
después vuelve a aparecer sin motivo alguno, sino que se trata de una
característica del teatro del absurdo que contienen estas obras sobretodo al
establecer una comunicación sin mucho sentido entre los personajes.
Rata de dos patas, te estoy hablando a ti
Una característica que une a estas dos obras es el uso del
absurdo, pues a pesar de que ninguno de los autores es identificado por esta
corriente, utilizan sabiamente algunos de sus recursos para plasmar principalmente
la incomodidad que puede proporcionar el enterarse de una infidelidad. “…the Theatre of the Absurd strives
to express its sense of the senseless of the human condition and the inadequacy
of the rational approach by the open abandonment of rational devices and
discursive thought.” (Esslin, 1972, p.24). Así como esta definición lo
menciona, en el teatro del absurdo el discurso irracional es uno de los
elementos principales que también se mezclan con el arte clown que
consiste en acciones caricaturescas que llevan a la exageración y hasta cierto
punto al ridículo.
Como ya se
había mencionado, “Gol” y “Self Torture and Strenuous Exercise” cumplen con
este elemento del absurdo ya que a lo largo de la trama los personajes evitan
destapar la infidelidad o evaden el tema generalmente con un discurso o
acciones que carecen de sentido alguno. “Quizá lo que establece más
notoriamente el carácter de la traición o infidelidad sea el secreto y la
mentira, el intento deliberado de desorientar a la pareja respecto a la ruptura
del acuerdo de monogamia.” (Sánchez, 2007, para.5) es por eso que tanto en la
vida real como en las obras tratadas en este ensayo, las personas que comenten
la infidelidad hacen lo posible por eludir el tema y en ciertas ocasiones eso
los lleva a cometer acciones “absurdas”.
En “Gol”,
Joel esconde unos cuantos detalles acerca de lo que pasó con la Güera la noche
anterior al partido, pero aún así Portero sospecha que algo ocurrió entre ellos
dos, sin embargo Joel evade esas preguntas o insinuaciones cambiando el tema,
ignorándolo o incluso distrayéndolo con cosas que pasan en el partido.
PORTERO: Y tú te fuiste con la
Güera.
JOEL: No. La llevé a su casa.
Porque se volvió a poner sentimental: que tú no la pelabas, que siempre salías
corriendo, que quién sabe qué.
PORTERO: Pinche hablador.
JOEL: Que un día tú le
agarraste la mano… Aguas, compadre… Vienen hecho la mocha.
PORTERO: (A los de su equipo.)
Ábranse, cabrones… Déjenme un ángulo. ¡Déjenme ver, con una chingada!
(p.111)
En este extracto, Portero no le cree del todo a Joel, el cual
se da cuenta y aprovecha el momento para distraerlo con lo que sucede en el
campo. Después la conversación acerca de la Güera continúa:
JOEL: Total. Bueno, pues que me
fui a dejar ala Güera a su casa. Ya eran como las tres, como las tres y media.
Nos fuimos caminando. […]
PORTERO: ¿Y qué pasó?
JOEL: Nomás la llevé a su casa.
PORTERO: Ahí la dejaste.
JOEL: Bueno, no… Es que… Bueno,
es que… andábamos, ya te digo, en el puro pedo. […]
(p.113)
Joel intenta despistar a Portero dándole vueltas al asunto,
sin llegar a nada claro e insistiendo que la Güera está enamorada de portero. Total que,
después de un “choro”, Joel menciona que se detuvieron en el Rialto, un hotel,
a descansar “cinco minutos, nomás”, a lo que Portero reacciona:
PORTERO: Te la
cogiste.
JOEL:
Estábamos muy pedos, compadre. Ella y yo. Los dos.
PORTERO: Te la
cogiste a la Güera, cabrón.
Joel
reacciona de pronto ante un posible ataque. Advierte a Portero, que parece
distraído.
JOEL: ¡Aguas!
PORTERO: Te la
cogiste.
JOEL: Aguas,
buey.
(p.115)
Al final Joel nunca afirma concretamente que tuvo relaciones
sexuales con la Güera sino que pone pretextos absurdos y termina advirtiendo a
Portero acerca del posible ataque a la portería que se aproxima sin generar una
conversación lógica entre estos personajes.
En el caso
de “Self Torture and Strenuous Exercise” no hay un sentido de comunicación
cuando la infidelidad se destapa, pues Alvin, con su inocencia, malinterpreta
las cosas y responde incoherentemente igual que cuando hablan acerca de la
“muerte” de Adel. Por otro lado, la reacción de Beth recostándose en el piso cuando
Carl confiesa todo es, además de absurda, totalmente ridícula y exagerada:
Carl: I’m in love with your wife!
Carl: Alvin ,
I’m in love with your wife, Beth. I love her.
Carl: Adel is alive. I love Beth. I love her and wan
her. I want to go away with her.
(5-6pp.)
La actitud que toma Alvin durante esta parte puede llegar a ser
desesperante ya que parece que no está escuchando lo que dicen los demás y sólo
responde tonterías. Este tipo de incongruencias pasan a lo largo de la escena
hasta que Carl levanta a Beth del piso y se la lleva. Como se puede ver, al
momento de enterase de una infidelidad tanto en la vida real como en la ficción
puede ser abrumante; entonces para evadir la información a veces se aplica el
“No oigo no oigo soy de palo tengo orejas de pescado”, así como algunos
personajes de estas obras.
Break
another little bit of my heart now
“El balón entra y choca contra la red. Se escuchan gritos
de gol, gol, y otros, ininteligibles. Portero está tirado al pie de la
portería, vencido. No se levanta. No quisiera levantarse jamás.”(p.115) Este
es el final de “Gol” donde Vicente Leñero a través de un lenguaje sencillo pero
preciso logra transmitir el sentimiento de derrota, pues además que le anotan a
Portero después de esquivar varios tiros, su “compadre” lo traiciona con la
mujer con la que al parecer había estado saliendo y le interesaba mucho. Además
intensifica ese sentimiento de fracaso al corroborar la negación a levantarse
jamás.
Sánchez (2007) afirma que “la situación de
infidelidad expresa el fracaso y consecuentemente crisis de los modos habituales
de manejo en una relación de pareja” (Sánchez, 2007, para.14) lo cual se ve con
más claridad en “Self Torture and Strenuous Exercise”, pues son dos matrimonios
los que llegan a esa crisis de la que Sánchez habla donde ya nada puede ser
armonioso y se tiene una sensación de que el mundo es –citando a Bertrand
Russel (citado en Smolkin, 1989)- “…horrible, horrible, horrible…”(p.73) lo
cual se refleja en unas líneas del poema de Beth:
[…]
What is love?
Adel: Torture!
[…]
Tell it, Adel!
Adel: Torture!
What is life?
What is life, Adel?!
Both:
Torture!
(23-24pp.)
Adel es la víctima de la infidelidad y Beth se dio cuenta que
Carl sólo la envolvió en su juego, es por eso que sacan su malestar hacia él de
esa manera, y como la vida “las ha tratado mal” también se refieren a ella como
una tortura.
Se puede
decir que ambas obras tienen finales abiertos, pues en una sólo se marca la
salida de Carl y aunque se quería llevar a Adel con él no se sabe que pasa; en
el caso de, Beth se adentra en su alucinación de donde el mundo se mueve y
Alvin sólo afirma que no es feliz. En “Gol” se queda en la escena de Portero
derrotado, más no se sabe si seguirá intentándolo con la Güera y siendo “compadre” de
Joel. Sin embargo, lo que se debe resaltar son las diferentes reacciones,
generalmente negativas, que el ser humano puede tener ante una infidelidad,
pues así como pasa en la ficción pasa en la vida real. Reitero que no es un
tema del cual se disfrute hablar, pero aún existen videntes diciendo “¿su
marido trabaja con una mujer rubia?... Ten cuidado porque te lo está
sonsacando” lo que afirma que la literatura seguirá plasmando este tipo de
situaciones acerca del comportamiento humano ya sean aceptadas por la sociedad
o no.
Self Torture and Strenuous Exercise by Harry Kondoleon
Presented by University of California at Santa Cruz Theatre Arts Department
Directed by Kate Bernier
Lighting by Stephanie Buchner
|
Bibliografía
Esslin, M. (1968). The theatre of the absurd. Gran Bretaña:
Penguin Books.
Kondoleon,
H. (1991). Self Torture and Strenuous Exercise en Self Torture and Strenuous
Exercise. (1-28pp.). New Cork , NY :
Theatre Communications Group.
Leñero, V. (2008).
Gol en Los perdedores (101-115pp.). México, D.F.: Ediciones el
Milagro.
Sánchez Escárcega, J. (2007, 1 de Febrero). LA infidelidad
desde el psicoanálisis. La
Jornada. Recuperado de http://www.jornada.unam.mx/2007/02/01/ls-
infidelidad.html
Serna, E. (2008). La moral swinger en Giros negros (71-75pp.).
México: Cal y arena.
Smolkin,
M.T. (1989). Section five: Responses to pain (51-82pp.) en Understanding
pain:
interpretation & philosophy. Estados Unidos: Krieger publishing.
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Tuxpan de Rodríguez Cano, VER, México
lunes, 3 de febrero de 2014
Watanabe le escribe a Murakami
Querido Murakami:
Me da mucho gusto que hayas
venido a visitar la semana pasada. Midori me hizo llegar la botella de sake. Delicioso por cierto. Sabes,
estuve todo un mes en México, es por eso que no me encontraste en casa. Es
realmente una pena porque tengo algo muy importante que decirte y hubiera
preferido hacerlo de frente.
Ahora, ¿whiskey? ¡No papá! ¿Qué
no has probado el tequila? En momentos así, para entrar en ambiente y calor con
un par de tequilazos se hubiera puesto bueno... ¡mejor!, bailando La Cucaracha y cantando Cielito Lindo.
Punto número tres (aunque no he
contado los pasados): la señora. ¿Por qué una señora? ¿No crees que una
morenota del puerto de Veracruz le hubiera puesto más sazón a la historia?
Quizá hasta estarías vendiendo más ejemplares. Sólo a ti se te ocurre ponerme a
una "ruquita", con todo respeto.
Aun así, me gusta trabajar
contigo y estoy dispuesto a hacerme presente en tu próxima novela siempre y
cuando esté ambientada en las bellas costas mexicanas del Golfo y que mi
compañera sea una "Jarocha sabrosa", pero por favor cámbiame el
nombre para evitar conflicto con Midori.
Sin nada más que decir, te deseo
un feliz año y espero que sigas escribiendo hasta tu muerte, pero échale un
poquito de "coco", falta "picor" en tus líneas.
Por siempre tuyo y de nadie más,
Watanabe
P.D. Pasé rápido por 1Q84 y Tengo manda saludos. Le platiqué
de mi viaje y mis nuevas propuestas, así que espera su carta pronto.
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domingo, 26 de enero de 2014
Jueves, 28 de enero de 2010
Querido
Salinger:
Hola
J.D.:
Me dio mucho gusto
haberte conocido el año pasado mientras todavía eras un ser con vida sobre la
tierra. Eso me lleva a imaginar que algún día pude haber tenido la oportunidad
de tomar el té contigo y platicar por el simple placer de hacerlo. Lo que más
me atraería de ello sería conocer tu concepción del mundo; aunque en tus obras
se puede apreciar eso, no es lo mismo que escucharlo personalmente. Creo que a
todo el mundo le gusta conocer “al artista”. En mi caso no es tanto por lo que
hiciste o la fama que tienes, sino por el modo en lo que lo lograste: sembrando
ideas nuevas en la literatura. Además, me hubiera sentido realmente
privilegiada, ya que para muchas personas fuiste un ermitaño que evitaba el
contacto con la sociedad, incluso existen muy pocas fotografías tuyas en el
medio.
Hace
unos días leyendo La Jornada, me causo gracia que en la entrada de tu casa
existe un letrero de “prohibido el paso”. Lo más chistoso es que te atrevieras
a hacer valer esa advertencia, con una escopeta. Yo sé que existe mucha gente
que vería inapropiado ese comportamiento, especialmente siendo una figura
pública, sin poner mucho énfasis en lo público. Creo que simplemente eras una
persona que deseaba privacidad absoluta, y con la prensa intentando
constantemente meterse en tu vida personal, no quedaba otra opción más que
alejarlos de ese modo: excluyéndote de la sociedad. Ahora sí, después del 27 de
enero de este año, se puede decir que ya no tendrás a nadie molestando y por
fin descansarás en paz. ¿No te alegra?
Por
cierto, respecto a esa fecha, mi universidad está organizando un homenaje en tu
honor. Supongo que a muchos de los presentes y organizadores del evento les
hubiera encantado contar con tu presencia, pero después de enterarme que
mandaste a quemar tu “buzón de admiradores” y rehusaste autografiar una copia
de “El guardián entre el centeno” – llamándolo un libro ridículo que habías
escrito hacía 25 años -, estoy segura que esta clase de eventos no hubieran
sido de tu agrado. Me gustaría pensar que me pudiste haber ayudado con mi
ensayo, no obstante, tampoco hubiera sigo un buen tema mientras tomamos el té.
A
pesar del desprecio que le tenías a la prensa, admiradores y a todo ser vivo
que prácticamente te acosaba, muchos están realmente agradecidos por el legado
que le has dejado al mundo, e ignoran estas actitudes mencionadas anteriormente
para enfocarse en tus trabajos. Después de haber leído varios artículos, blogs,
cartas dedicadas a ti y haber escuchado testimonios personales, me pude dar
cuenta que la obra favorita es “El guardián entre el centeno”. Pienso que eso
se debe a la gran empatía que existe entre los lectores y el personaje
principal: Holden Caulfield; un adolescente como cualquier otro, expuesto a una
serie de situaciones que no entiende a la perfección y por lo tanto se siente
perdido en una sociedad, que a su parecer, no lo comprende.
Considero
que casi todos los seres humanos hemos estado así en algún momento de nuestras
vidas. Es por eso que leyendo esta novela se identifican con Holden, a quien
llegan a llamar héroe al sentirse comprendidos en este mundo, a pesar de ser
mera ficción, y lo usan como guía para sobrevivir. Incluso, aunque el lector no
esté atravesando por la pubertad, al cruzar por las página del libro le llegan
recuerdos que marcaron su vida y desea haberse tropezado con ese relato unos
cuantos años antes. Por tal motivo, hoy en día existen profesores que inician a
sus alumnos en la lectura con dicha obra y mencionan que la discusión en clase
– llevada siempre alrededor de Holden – es una de las mejores clases que tienen
durante el curso. No lo dudo, incluso en mi grupo de amigos ocasionalmente
comentamos acerca de él y cuando en algún momento nos sentimos desubicados, deprimidos
por la vida y la falsa sociedad que nos rodea decimos que nos sentimos Holden
Caulfield.
La
primera vez que experimenté ese sentimiento, fue cuando llegué a una secundaria
nueva muy lejos de mi ciudad natal. Tú sabes lo que es llegar a un nuevo
ambiente e intentar adaptarse porque, al igual que Holden, estuviste en varias
preparatorias antes de ingresar a una academia militar. En fin, a ese año de
“adaptación” lo llame mi año de depresión. Fue muy complicado, simplemente no
encajaba y sentía que todos los demás eran muy falsos, en especial, queriendo
aparentar una edad que no tenían. Definitivamente me hubiera encantado haber conocido
a Caulfield durante ese tiempo. Quizá no me hubiera sacado de mi depresión,
pero por lo menos hubiera tenido un escudo pata enfrentar a la sociedad
resguardándome en su anécdota.
Después
de un poco más de cinco años, en la clase de literatura norteamericana del
siglo XX tuve la oportunidad de conocer tu obra maestra – llamada así por
muchos, que no por ti, ya que la considerabas todo lo contrario. Desde las
primeras líneas me di cuenta que definitivamente no era una novela
convencional: comenzando por su forma de narrar, pero, sobretodo, porque su
lenguaje era muy sencillo y coloquial - lo cual hace que la lectura sea más
relajada y amena. Otra razón es su intemporalidad, es una novela que a pesar de
ser de la década de los 50’s puede ser adaptada a cualquier época, ya que los
temas que aborda son universales. Es por eso que hasta la fecha muchos lectores
se siguen identificando con Holden Caulfield y adaptan esas vivencias pasadas
con las actuales.
Debo
confesar que es el único material tuyo que he leído hasta ahora, y no dudo que
la mayoría de los presentes esté en la misma situación que yo, pero como el
libro no deja un mal sabor de boca, da curiosidad seguir leyendo más de tus
obras. Una de las cosas que pasan cuando un “famoso” muere es que se hace más
popular. Se empieza a hablar más de esa persona y, tomando en cuenta lo
controversial de la obra y su publicación al ser considerado por muchos un
libro inapropiado, lo “fuerte” del lenguaje y los temas que aborda: como el
sexo, la violencia, el alcohol y el cigarro, lo hace más atractivo. Yo sé que
en tu caso no es algo que te agrade demasiado, pero por lo menos a tu editorial
y a los que tienen los derechos de tus obras les conviene.
A
veces no comprendo porqué la sociedad se espantaba de ciertos temas, si todos
atravesaron por esa etapa de transición. El modo de reaccionar de Holden a esos
cambios físicos y psicológicos propios de la adolescencia no es algo
estrambótico, pero eso no significa que los lectores, en este caso menores,
vayan a reaccionar igual. De hecho el leer la novela les puede dar un panorama
más amplio acerca de esta situación por la que todos pasan ayudándoles a
distinguir entre un buen o mal comportamiento. Aún así esos temas “vedados”
fueron los que llevaron a la cima a “El guardián entre el centeno”, porque
entre más prohibido más demandado.
Por
esas y muchas otras razones, tu primera novela publicada ha causado un gran
impacto desde su publicación. Ahora existen rumores acerca de una película de
ésta – no como la versión en pantalla azul de Nigel Tomm – que estoy segura, no
me agradaría por completo. Considero que Holden Caulfield sería muy difícil de
representar, pues cada lector crea su propio personaje; se apropia de él. Por
ejemplo, no quiero ni pensar cual sería la reacción de Holden al ver la
película del “Gran Gatsby”. Si de por si todo lo deprimía y se le hacía falso,
esa película lo hubiera llevado al suicidio con o sin tratamiento en el
hospital psiquiátrico.
Estoy
ansiosa por leer más trabajos tuyos incluyendo el nuevo material que escondiste
durante varios años. Ooops… creo que tampoco debí haber mencionado ese dato.
Por favor no me jales los pies en la noche por haber expuesto tanta información
acerca de ti.
Sin
nada más que decir me despido deseándote una feliz estancia donde quiera que
estés.
Atentamente,
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miércoles, 22 de enero de 2014
Mecánica Social
Las generaciones
del siglo XXI se han caracterizado por el enorme uso de las nuevas tecnologías
descubriendo nuevos horizontes y creando una vida más cómoda para las personas.
Sin embargo, el excesivo uso de estas creaciones ha impedido el desarrollo de
otras habilidades en los seres humanos que les permiten desenvolverse en su
entorno de manera plena y racional. La costumbre por apretar botones y obtener
resultados ha incrementado de manera acelerada creando seres más mecánicos que
sólo reaccionan sin preocuparse por el motivo que lo ocasiona. Es curioso cómo
este comportamiento ya se veía venir hace más de cincuenta años a través de la
literatura. Ray Bradbury, un escritor visionario del siglo XX, plasma a una
sociedad muy parecida a la actual donde sólo se preocupan por tener televisores
grandes y de buena calidad, así como un buen carro en el cual puedas correr sin
pensar.
Hoy en día se manejan varios
aparatos electrónicos que nos hacen la vida más sencilla además de distraernos
para no pensar en nuestros problemas y demás. Apretamos un botón y se prende el
televisor; apretamos otro y encontramos lo que buscamos; deslizamos el dedo y
nos comunicamos con alguien a kilómetros de distancia para evitar la soledad y
ahogarse en los pensamientos propios. Entonces "¿Por qué aprender algo,
excepto apretar botones, enchufar conmutadores, encajar tornillos y
tuercas?"1 . Al ser una forma práctica de obtener
resultados, los seres humanos ocupan su mayor parte del tiempo sumergido en
esta tecnologías (televisión, computadora, teléfonos móviles, etc) sin disponer
de un rato para reflexionar mientras se visten, comen, caminan, inclusive antes
de ir a la cama. Su cerebro está tan
acostumbrado a depender de máquinas que les es difícil estar tranquilos en un
momento de soledad y silencio. Así como Clarisse hay que admirar nuestro
alrededor, poner atención, cuestionar por que pasan o existen algunas cosas
para ejercitar la capacidad de razonamiento y así evitar convertirse en seres
mecanizados que sólo sobreviven a través de botones. Aprender a pensar y no a
reaccionar.
1. Bradbury, Ray (2010) Fahrenheit
451. México: Debolsillo (p. 65)
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domingo, 19 de enero de 2014
Apuesta Cardiaca
Nunca había pasado tanto tiempo en un casino; la razón: las
finales de conferencias de la NFL, partidos decisivos para el Super Bowl. Sinceramente,
aún no tengo equipo favorito de foot ball, sin embargo disfruto de los partidos
y apoyo al equipo de mi papá (Pittsburgh Steelers) y al de mi hermano (Denver Broncos). En esta
ocasión uno de esos equipos jugó para obtener el pase al Gran Tazón: Los
Broncos.
Llegué temprano al casino para agarrar lugar y poder apostar
desde el primer tiempo; lo mínimo. Tenía fe en el equipo a pesar de mi madre que
andaba de 'contreras'. Lo bueno: gané, lo malo: fue un partido fácil y
rápido. Al haber recuperado mi inversión decidí apostarle al otro juego. Desde
antes estaba segura que los Seahwaks pasaban, pero no recordaba contra quién
jugaban. Cuando supe que era San Francisco empecé a dudar, pero al final de
cuentas decidí seguir mis instintos y apostarle a Seattle.
El partido empezó mal, fallando y perdiendo balones, sinceramente di mis cien pesos por perdidos, pero en el segundo tiempo todo empezó a fluir. Ahora los que perdían balones y hacían mal las jugadas eran los 49's. pero aún no se veía algo firme con los Seahawks. Unos minutos después le dan la voltereta al marcador, aun así, con una anotación de San Francisco, yo perdía mi apuesta.
Respiré, mas la temblorina seguía. Cobré y salí triunfante. Ahora esperaré al dos de febrero para apoyar con todo a los Broncos. Será un buen partido. Ya veré si apuesto con alguien o me voy de "nuez" al casino. De cualquier forma lo disfrutaré
.
Sueñen con caballos.
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